es un juego de mesa interactivo y divertido dirigido a niños mayores de 4 años que convierte el aprendizaje y la coordinación en una experiencia lúdica y memorable. Este juego incluye un simpático inodoro llamado “Tank”, lanzadores de poops (figuritas de excremento de colores) y una mecánica de juego simple: ¡apuntar y lanzar los poops dentro del inodoro para ganar!
- Coordinación ojo-mano:
Los niños deben alinear correctamente el lanzador con el objetivo (el inodoro), lo que estimula su coordinación motriz fina y precisión visual. - Desarrollo de la concentración:
Al apuntar y calcular el momento justo para lanzar, los pequeños ejercitan su capacidad de atención y enfoque, habilidades fundamentales en el aprendizaje escolar. - Habilidades sociales y trabajo en equipo:
Es un juego ideal para compartir en familia o con amigos, promoviendo la interacción social, el respeto por los turnos y la sana competencia. - Resolución de problemas:
Los jugadores deben ajustar la posición y fuerza del lanzamiento para mejorar su puntería, lo cual fomenta el pensamiento estratégico y la toma de decisiones. - Aprendizaje a través del humor:
El juego incorpora elementos graciosos que conectan con el sentido del humor infantil, creando un entorno relajado donde el aprendizaje ocurre de manera natural y divertida. - Estimulación sensorial:
La forma, color y textura de los componentes despiertan la curiosidad y estimulan los sentidos, especialmente la vista y el tacto.









